ART & WINE PARTY
QUE TE PILLA EL CUMPLEAÑOS EN PANDEMIA PUES... ESPERAS UNOS MESECITOS, REUNES A TUS MEJORES AMIGAS Y HACES UNA ACTIVIDAD SEGURA CON RISAS GARANTIZADAS.
Todos llevamos un artista dentro. Nuestro ritmo de vida nos priva, a veces, de concedernos pequeños homenajes como es dibujar. Se nos ha olvidado el placer de sentarse delante de un papel, de un lienzo, sin tiempo y colorear como cuando éramos niños... Si, además, a esto, le puedes añadir la mejor de las compañías y una copa de vino, la combinación es un éxito garantizado.
Teniendo siempre presentes la situación actual y cumpliendo con las medidas sanitarias, PQE diseñó un evento a medida donde pudieran disfrutar del maridaje del arte, el vino y unas horas de diversión.
Buscamos una localización acorde con la temática elegida e ideamos una composición artística muy similar a los trabajos de Coco Dável en su faceless. Colores vivos, silueta muy definida y relativa dificultad. Así fue como creamos el boceto de cada una de las invitadas. Sólo tenían que añadirle color y disfrutar de la reunión.
En sus atriles, tapados bajo los mandiles, habíamos escondido los lienzos con esta sorpresa. Ellas no sabían qué iban a dibujar y, al descubrirlo, encontraron la composición de otra de las invitadas. Ninguna coloreó la suya propia.
Con la ayuda de la anfitriona, PQE se encargó de recopilar las imágenes de las participantes y elaboró una presentación en la que se viese el trabajo realizado: desde la foto original hasta llegar al faceless sin color que las invitadas tenían que dibujar.
Pequeños detalles pusieron la pincelada de color en la decoración de este evento. Realizamos una paleta de pintor con la edad de la homenajeada; fue la pieza principal entorno a la que giraban la ubicación de las mesas, los caballetes y la celebración. Creamos un pincel gigante para que se hicieran divertidas fotos... Los vasos simulaban una lata de conservas donde se almacenan los pinceles, servilletas de diferentes gamas cromáticas... Los marcadores de los sitios donde cada invitada debía sentarse estaban personalizados simulando una paleta con una brocha de maquillaje; coloridos botes de pintura neón eran en realidad algodón dulce y, para finalizar, como obsequio para las invitadas, una bolsita llena de chuches con forma brocha y con mensajes diferentes para cada una.
Una experiencia muy muy divertida que seguro guardarán con buen recuerdo.